29 de agosto de 2011

Despedidas y Maletas


Durante la última semana, sólo he tenido una frase en la cabeza: "No te dejes nada". Es horrible cuando te vas de viaje, porque siempre piensas en todo lo que te tienes que llevar de necesidad. Y si eres una persona como yo, que todo te parece necesario, pues muchísimo peor.

Mis padres decidieron llevarme a Toulouse. Es relativamente normal que decidan eso cuando vives a unas siete horas de tu destino en coche, así que, de paso, realizan una escapada al extranjero (la primera de su vida).Así que soy super feliz, mis padres me llevan en coche. Y al mismo tiempo soy un desgraciado: al llevarme mis padres, decido llevarme muchas más cosas... ¡demasiadas!

Siempre he sido de los que piensan que "más es siempre más", como Alaska siempre ha defendido. Y tengo razón, puesto que más siempre es más. ¿o acaso es más bonito el Románico que el Barroco? Pues eso. Entonces siempre pienso que todo va a ir mal si me dejo cierta cosa, que seguramente luego no necesite, pero el "por si acaso" ahí está.

Así que ahí dejo una foto de todo mi equipaje. Es algo fetén la idea de creer que todo eso no cabrá en mi Opel Zafira (coche monovolumen) pero finalmente, gracias a las maravillosas técnicas de una madre perfecta, ha cabido todo. Incluso tengo sitio para sentarme, no digo más.

Me deseo buena suerte (como buen egoísta) y espero poder entender aquello que me digan. Tengo miedo. Me lloran los ojos. Me da todo pena. Me he despedido de tanta gente a la que quiero... y me han hecho llorar. Ahora mismo estoy llorando. Mis abuelos, mi hermano, mis amigos... todos. Lo he pasado mal, pero al mismo tiempo sé que aquello también tendré que hacerlo cuando me despida de mi nueva vida en Toulouse.

Mesieurs et Madammes, mon année Erasmus a commencé!

No hay comentarios:

Publicar un comentario